18.12.12

Ana Behabik


A quien no le gustaba ponerse la ropa de su mamá y jugar a ser grande? Creo que todas hemos pasado por eso en nuestra infancia, y ninguna puede decir que no era lo más divertido del mundo...

Hace algunos días tuve la oportunidad de platicar con una mujer que recuerda eso como si hubiera sido ayer y que lo tiene presente como uno de sus primeros acercamientos a la moda y a lo que hoy en día refleja su profesión.

Monica Ruiz es una diseñadora mexicana que incursionó en el mundo de la moda desde temprana edad. Viniendo de una ciudad como Veracruz, su mundo fashionista reflejaba la comodidad de prendas básicas como sandalias, vestidos y playeras, debido al clima del lugar, pero a sus ocho años se muda con toda su familia a Europa y es ahí cuando sus ojos se abren a un mundo hecho para disfrutar del buen vestir. Esa influencia extranjera la hizo darse cuanta de otras posibilidades para vestirse y verse diferente. 

"A mis 9 años me vestía como grande y sobresalía entre los niños de mi edad. Siempre quería lo que estaba de moda (lo que veía en las revistas) y en ocasiones casi caía en lo ridículo por tratar de vestirme como las modelos". Moni Ruiz

Después de su regreso a México, a sus 18 años quiso estudiar la carrera de Diseño de Moda, pero en ese tiempo todavía no existía, lo cual la orillo a estudiar otra cosa; pero eso no la detuvo ya que mientras estudiaba, se asoció con su hermana y una amiga para poner una tienda de ropa la cual llamaron MOSKA. La ropa que se vendía en la tienda la traían de Estados Unidos ya que en ese tiempo no había tanta variedad y eso las ayudaba a vender más ya que lo que mostraban era diferente a otro lugares.
Fue hasta sus 22 años que al dar su segundo desfile de las nuevas colecciones que se traían a la tienda, su padre se dio cuenta de que su verdadera vocación era esa, y fue por tal motivo que al terminar su carrera de derecho, sus papás la apoyaron para que se mudara a Italia para estudiar diseño de modas en el Istituto Marangoni.


"Mientras estás estudiando tienes acceso a la semana de la moda donde te dan invitaciones para asistir a las pasarelas... Yo siempre preferí estar backstage, por eso que siempre peleaba las entradas para poder estar detrás de toda la organización". Moni Ruiz

Después de trabajar para Gianni Campagna (uno de los sastres mas importantes de Italia) y estudiar en Milán, Moni sintió la necesidad de regresar a su país para empezar a desarrollar su propia creatividad y expresar la visión de la moda en sus propios diseños. Me contó que al principio no fue fácil ya que solo pudo encontrar trabajo como diseñadora de displays en Palacio de Hierro y mas tarde como coordinadora de moda en Liverpool.
Después de un cierto tiempo, volvió a reencontrarse con sus trabajos de la escuela y fue así como pudo reunir fuerzas para comenzar -una vez más- su proyecto personal como diseñadora; después de darle muchas vueltas a la cabeza, bautizó su marca como Ana Behabik (significa "Te Amo" en árabe). 

"Para mi el significado de Ana Behabik es más que un te amo de una persona a otra, es amor de mujer; refleja un nombre propio que inspira una mujer elegante". Moni Ruiz


Parte de su inspiración en sus diseños, vienen de su gusto por las prendas atemporales. Le encantan los estilos clásicos (casi románticos), los cuales para ella nunca pasarán de moda. Sus diseños están inspirados en una mujer trabajadora, que viste para ir a la oficina, para ir a cenar o para salir de fiesta... mostrando máximo confort y estilo con una misma prenda.

"Creo que la mujer de hoy, es una mujer trabajadora, mamá, empresaria, amiga, pareja... la cual necesita de este tipo de opciones para no complicarse tanto la vida en el día a día. En México todavía estamos en un proceso de crecimiento en la moda y es por eso que nosotros los diseñadores tenemos que mostrarle a la gente como arriesgarse a no vestir monótonamente". Ana Behabik

Ana Behabik, actualmente, cuenta con dos colecciones Boho-Amore-Chic Primavera-Verano 2012 y Nostalgia vs Vanguardia Otoño-Invierno 2012. Esta última refleja la contraposición de la primera colección, tomando como paleta principal el color negro, evocando el recuento del año y la nostalgia (de lo que hiciste y no hiciste), en un mundo donde las mujeres vibramos con las emociones y esperanzas de un futuro incierto. ¡Viva Behabik!



Fotografía / Photography Danny Hernández
Modelo / Model María 
Maquillaje / Make up Gustavo Bortolotti
Peinado / Hairdresser Omar Monter